El novelista Oscar
Wilde escribió. “ Experiencia es el nombre
que todo el mundo le da a los propios errores.”
Aunque esa observación de Wilde oculte un doble
sentido, insinuando que las personas siempre encuentran
una disculpa para lo que hicieron, también muestra
una verdad que en esencia quiere decir: “Fracasar
es aprender una lección valiosa.”
El fracaso raramente
es fácil de admitir y generalmente desanima. Cuando
fallamos, con frecuencia enfrentamos la tentación
de desistir, frustrados. Pero el fracaso es parte de la
vida tanto como la respiración. Delante de él,
debemos retroceder, volver al punto en que comenzamos
e intentar nuevamente, esperando alcanzar éxitos
en esa y en futuras tentativas.
Si usted
piensa seriamente sobre eso, verá que somos como
niños, tratando nuevamente. Considere lo siguiente:
- Todos caemos
la primera vez que tratamos de caminar.
- Todos casi nos
ahogamos la primera vez que tratamos de nadar.
- Casi todos erramos
la primera vez que tratamos batear o patear una pelota.
- Rowland Hussey
Macy, fundador de la primera tienda de departamentos de
América, fracasó siente veces, antes que
su tienda fuera un éxito.
- El novelista
Jonh Creasey recibió 743 cartas de rechazo; después
escribió sus 562 best-sellers.
¿Cómo
responde usted a los reveses de la vida? ¿Se retrae,
desanimado, con miedo de arriesgarse a un nuevo fracaso
o reúne toda su determinación para tratar
otra vez, encarando el desafío con más empeño,
lleno de expectativas del éxito?
Atenta para el
excelente consejo de Paul S. Rees: “Dios puede trasformar
nuestros fracasos en éxitos, nuestros miedos en
coraje, puede tornar nuestros prejuicios y fundirlos con
Su amor, puede envolvernos cuando nos alejamos totalmente
de El y de nuestras obligaciones y extender una mano rescatadora
sobre nosotros, puede hacernos volver y encara la tarea
que nos intimidaba y subyugar al enemigo que nos abatía”
- No estamos solos
en nuestras luchas. Considere la animadora palabra que
Dios nos habla a través de la Biblia, para los
tiempos de luchas: “No temas, que yo soy tu Dios
que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi justicia.”
(Isaías 41;10)
- La respuesta
correcta. Reaccionar apropiadamente a fracasos y reveses
es mucho más que buscar la victoria. Es ayudarnos
a ser mejores, construyendo en nosotros un carácter
más vigoroso. Santiago declara esto de la siguiente
manera: “hermanos míos, tened por sumo gozo
cuando cayereis en diversas tentaciones; Sabiendo que
la prueba de vuestra fe obra paciencia. Mas tenga la paciencia
perfecta su obra, para que seáis perfectos y cabales,
sin faltar en alguna cosa.” (Santiago 1:2-4)
- Colocando la
fe en el lugar correcto. Fe, no solamente en nosotros
mismo y en nuestras habilidades, sino en Dios que controla
todas las circunstancias, es crucial si quisiésemos
vencer en un mundo adverso, al que no le importa nuestro
éxito y parece contribuir para nuestro fracaso.
Dios declara en Jeremías 29:11, “Porque yo
sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros,
dice Dios, pensamientos de paz, y no de mal, para daros
el fin que esperáis.”
Robert D.
and Robert L. Foster. Publicado con la autorización
de “Take Three on Monday Morning” (TTOMM),
escrito y publicado por Robert D. and Robert L. Foster.
Preguntas y comentarios para 29555 Goose Creek Rd, Sedalia,
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Gonzales Lemos.
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