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Tomando decisiones, forjando metas y alcanzando objetivos. |
Tanto en materia comercial,
como en temas personales, nuestra vida se desarrolla en
una secuencia de permanentes decisiones.
La toma de decisiones
equivocadas:
Provoca frustración.
Hace perder tiempo.
Rebaja la moral.
Debilita la disposición a esforzarse.
Da por resultado un mal desempeño.
Si deseamos tomar decisiones correctas
es necesario minimizar el riesgo y observar una forma
metódica que se basa en las siguientes pautas:
1 - Fijar Objetivos.
Identificar los objetivos es el
paso más importante de todos. Una vez que pudo
centrarse en su meta, decidir sobre cómo alcanzarla
será mucho más fácil.
Hay dos tipos de objetivos de los
que tiene que ser consciente:
Generales o mediatos, es decir,
lo que se quiere lograr en el largo plazo.
Específicos o inmediatos,
es decir, lo que se quiere lograr tomando una decisión
particular.
Los objetivos crean un desafío
y le dan a la actividad de la gente una orientación
común.
Saber cuáles son los objetivos
da libertad y claridad para tomar decisiones dentro de
las responsabilidades que se tienen asignadas. Entonces
se puede:
Ver los problemas en perspectiva.
Avanzar en la dirección correcta.
Impedir desvíos por iniciativas irrelevantes e
improductivas.
2 - Reunir Información.
El segundo paso del procedimiento
de toma de decisiones es reunir la información
que sirva para lograr los objetivos que se buscan alcanzar.
Para que la información sirva tiene que ser:
Relevante (Si dado que es irrelevante
hace perder tiempo y oscurece datos vitales).
Suficientemente detallada.
Precisa.
Completa.
Oportuna.
Recuerde que siempre debe haber
un equilibrio entre lo disponible y lo deseable.
Las preguntas "por qué",
"quién", "qué", "cuándo",
"dónde" y "cómo" representan
una lista de control de las áreas que puede tener
que investigar antes de tomar una decisión.
Hay dos tipos de información
que puede necesitar, según la decisión que
tenga que tomar:
Información externa: es
la que fluye desde el mundo exterior. Esta categoría
incluye: Datos acerca de lo que se piensa hacer. Información
que le da indicios acerca del futuro ambiente social,
incluyendo datos acerca de la situación política,
la economía y las tendencias sociales.
Información interna: es la que se tiene e incluye:
datos y cifras acerca de los planes y objetivos, acerca
del desempeño y en relación con esos planes.
Hay tres fuentes principales de
información para la toma de decisiones:
Recursos humanos. La gente es
probablemente su mejor fuente de información y
la de más fácil acceso.
Materiales escritos. Puede haber informes o libros que
deba estudiar, artículos de publicaciones regulares,
estadísticas, cartas o publicaciones.
Fuentes informáticas. Esto incluye bases de datos,
CD ROM e Internet.
No se puede tomar una acertada
decisión antes de conocer todos los hechos acerca
de la cuestión. Una vez que tenga claro los objetivos,
obtenga información de alta calidad y de fuentes
apropiadas.
3 - Identificar Opciones
Alternativas.
Cuando se tiene que tomar una decisión,
siempre es tentador elegir la opción más
obvia. Pero muchas veces una de las respuestas menos evidentes
es la que ayuda a alcanzar los objetivos deseados. Para
poder tomar decisiones de modo efectivo hay que aprender
a buscar bajo la superficie y descubrir ideas innovadoras.
Cuando haya pensado en todas las opciones posibles, entonces
sí, reduzca las alternativas sobre la base de los
criterios de decisión.
A modo de sugerencia le
decimos que:
Nunca piense que agotó
todas las posibilidades.
Evalúe los factores condicionantes. ¿Son
reales todos los condicionamientos?
Deje a su mente en libertad. Use la imaginación
para pensar más opciones.
Asegúrese de no estar partiendo de supuestos innecesarios.
Encontrar nuevas ideas puede no
ser tan difícil como parece, simplemente tiene
que usar la imaginación. Pensar creativamente es
una clave para generar opciones o soluciones nuevas y
diferentes para los problemas. Pensar creativamente es
la capacidad de ver problemas o situaciones de modo distinto,
de verlos en una perspectiva diferente, desde otro ángulo,
de costado, de atrás para adelante, incluso patas
para arriba.
Ser innovador no es algo limitado
a la gente capaz, entrenada, o "inteligente".
Con el aliento y la oportunidad adecuada, la mayoría
de la gente puede producir ideas originales. Sin embargo,
si esto no le resulta fácil, como le sucede a la
mayoría de las personas, puede recurrir a una serie
de técnicas. Parece una contradicción pero
se pueden usar herramientas sistemáticas y técnicas
formales para generar ideas. O también puede recurrir
a otra gente. No importa cuanto tiempo dedique una persona
a pensar en un problema, tarde o temprano se acaban las
ideas. Si hay otras mentes disponibles ¿por qué
no recurrir a ellas?
Presentemos una breve descripción
de dos técnicas valiosas que suelen usarse para
la toma de decisiones o la resolución de problemas
en forma creativa.
a) Tormenta de Ideas: la esencia
de la tormenta de ideas es permitir a su imaginación
actuar libremente. La idea es romper el molde del pensamiento
dentro de límites estrechos. Puede aplicar este
concepto aun sin ayuda de otra gente.
Las reglas del Tormenta
de ideas son:
El líder o facilitador
fija el tono de la reunión y explica el problema
o la decisión a tomar.
Se alienta a los participantes a sugerir ideas relativas
al problema o la situación con total libertad de
pensamiento.
El "escribiente" anota exactamente lo que dice
la gente. Preferentemente en una pizarra.
No se permite interrumpir ni hacer discusiones, dado que
esto interrumpe el libre flujo de ideas y asociaciones.
Cuando se completa la tormenta de ideas, se ordenan y
evalúan todas las sugerencias. En este punto el
grupo hace una lista reducida con las ideas que sean más
adecuadas y que tengan mayor posibilidad de concretarse.
b) Escribir ideas: esta técnica
es similar a la tormenta de ideas, siendo la diferencia
que los participantes anotan sus ideas en un papel en
vez de llevar un registro en una lista común. Esto
es preferido por la gente a la que le gusta desarrollar
sus propias ideas y se distrae trabajando en grupo. Como
estimulo, se prepara una lista. Cuando los participantes
se quedan sin ideas, pueden intercambiar su propia lista
con la que estaba preparada.
Algunos grupos anotan cada rubro
en una tarjeta. La ventaja de este sistema es que las
tarjetas se pueden colocar en un pizarrón y agrupar
fácilmente. Una vez que generaron y agruparon las
ideas, el grupo avanza a la discusión y las desarrolla
del mismo modo que se describió en la técnica
de la tormenta de ideas.
4 - Evaluar Opciones.
Una vez que ha generado varias
opciones, el siguiente paso es evaluar las más
adecuadas. Para las decisiones de rutina o urgentes, puede
tener que hacer esta evaluación rápida y
de modo informal, guiándose por su experiencia
y sentido común. En cambio, para las decisiones
más problemáticas que tendrán efecto
significativo sobre su vida, le resultará útil
abordar el proceso de evaluación de modo más
sistemático. Podría intentar usar algunos
de los siguientes criterios de evaluación:
Factibilidad: puede evaluar la
factibilidad de una opción tomada en consideración:
Las capacidades requeridas para
implementarla. ¿Tiene los conocimientos requeridos
para manejar las consecuencias de una decisión
en particular? ¿Tendría que desarrollar
nuevas capacidades? ¿O tendría que contratar
a gente que tenga las capacidades requeridas?
Los costos. Esto es a menudo el
criterio de factibilidad más importante. Es necesario
saber si se puede costear una opción particular
antes de aceptar o rechazarla. Hay que tener en cuenta
varios costos: Costos monetarios y no monetarios, aquí
se consideran todo tipo de factores. Costos de oportunidad,
los costos de adoptar una opción y no otra.
Aceptación: la aceptación
es una opción que se da en la medida en que ésta
responde a los objetivos originales de la decisión.
Riesgo: una de las maneras más
directas de analizar los riesgos es simplemente evaluar
el peor resultado posible de la opción. Esto suele
llamarse evaluar el riesgo de "peor variante"
de una opción. Si está dispuesto a aceptar
las consecuencias de ese riesgo, puede seguir adelante
con esa opción. Sí, por el contrario, decide
que los resultados de "peor variante" serían
demasiado graves como para soportarlos, lo mejor sería
rechazar la opción.
5 - Elegir la mejor opción.
Uno de los pasos finales es elegir
la mejor opción de la gama de soluciones o decisiones
posibles que ha generado y evaluado. Las siguientes metodologías
pueden ayudarlo con esta difícil tarea.
Evaluar los pro y los contra. Involucra
enumerar las ventajas y desventajas de los distintos cursos
de acción y luego elegir el que tiene las mayores
ventajas.
Consensuar. Para alcanzar un consenso
hay que producir una discusión hasta llegar a una
decisión acordada. Este abordaje no funciona a
menos que todos los participantes puedan decir lo que
piensan; expresen honestamente lo que sienten y opinen;
salgan de la reunión sintiendo que ha emergido
una decisión como resultado de una discusión
adecuada.
Votar. Este método se usa
generalmente cuando es difícil llegar a un consenso.
Sólo debe usarse si todos los presentes están
dispuestos a cumplir con lo que se vote.
Negociar. Negociar es una manera
de llegar a un acuerdo. Se puede usar cuando las partes
que tienen puntos de vista opuestos han llegado a una
decisión aceptable para ambos. Si adopta este método,
debe apuntar a asegurarse que la parte que pierda en un
área, se compense con ganancias en otra. El objetivo
de la negociación es asegurarse de que ambas partes
se sientan ganadoras.
Puede usar las siguientes preguntas
como una lista de puntos a controlar al negociar:
¿Qué quiero lograr?
¿En qué estoy dispuesto
a ceder?
¿Qué quiere lograr
la otra parte?
¿Cómo puedo asegurarme
que la otra parte logre algunas de las cosas que quiere?
Por último, antes de dar el paso final de hacer
pública su decisión, verificar que:
Está conforme y confía
en esta decisión.
Será aceptable para sus líderes.
Será aceptable para sus colegas y los miembros
de su grupo.
No establece precedentes peligrosos para futuras decisiones.
Ha tomado en cuenta todas las opciones.
Ha pensado a fondo en todas las consecuencias de su decisión.
6 - Implementar y monitorear
la decisión.
Tomar una decisión no es
el fin del proceso. Hay que actuar y luego verificar si
las cosas funcionan como se las pensó. Hay varios
motivos por los que es importante monitorear los efectos
de una decisión una vez que se ha implementado:
Monitorear una decisión
hará que su acción sea lo más efectiva
posible. Les demostrará a los demás que
usted tomó seriamente la decisión y está
decidido a hacer que funcione.
Las decisiones muchas veces tienen
consecuencias no previstas. No se puede saber siempre
cómo va a resultar una acción particular
o si su elección final se demostrará correcta.
El monitoreo le permite aprender
de sus errores así como de sus éxitos. La
capacidad para la toma de decisiones se desarrolla con
la experiencia, y el monitoreo lo ayuda a mejorar tales
capacidades.
Nuestra vida transcurre en una
secuencia de toma de decisiones diarias, ya sea con nosotros
mismos, o bien para con nuestro entorno familiar o terceros.
También sabemos que, la
mayoría de las veces, tomamos decisiones como podemos,
y no como queremos.
Se trata de prevenir consecuencias,
no aduciendo desconocimiento.
La oración y la
dirección de Dios
No olvide bañar sus pensamientos,
actitudes, acciones, metas y logros con oración
delante de Dios quien se compromete a enderezar nuestros
caminos a pesar de nuestros errores o fracasos.
Finalmente nuestros exitos solo
pueden serlo si en verdad hemos hecho su voluntad.