Cantábamos
hasta el amanecer, danzábamos en
la congregación durante avivadísimos
servicios, orábamos por enfermos,
endemoniados, problemas irresolubles, predicábamos
todos los domingos en los parques salvando
a cientos para el Señor y nos peleábamos
por ser los maestros de escuela dominical;
sin contar claro, que leíamos la
Biblia como desesperados, orábamos
y ayunábamos hasta por 21 días.
(Digo esto sin falsedad, ya que quien lea
esta columna y me conozca, sabrá
que en esos años eso es lo que hacíamos
los jóvenes en promedio; ya que queríamos
llegarle a los 40 días de ayuno del
Puertorriqueño Hno. Yiye Avila )
En
los últimos años me he preguntado
sobre los jóvenes de 13 años
de hoy día que se convierten al Señor…
ya no esta ese ingrediente que tuvimos los
de la generación del los 80 y tantos…
¿Por qué?
Porque
somos diferentes, muy diferentes…
para empezar nuestras influencias son distintas,
nuestra literatura y tentaciones, el vocabulario
y las motivaciones, hasta los líderes
son distintos.
En
mis 13 años nuestros ejemplos eran
Billy Gram, T.L. Osborn, Yiye Avila, Luis
Palau, James Robinson, Nicky Cruz, Morris
Cerullo, por mencionar algunos de aquellos
hombres ungidos y sobresalientes. Hoy a
tan solo 20 años de distancia, cuando
me toca compartir en algún congreso
de jóvenes, y hablo de estos ejemplos,
veo en los ojos de mis escuchas el signo
de: “Wath???” o la pregunta
obligada: ¿De que grupo son?¿Tienen
CD´s?¿Tocan bien? y lo que
es peor, cuando hablamos de unción,
esta tiene más que ver en sus mentes
con el “Genjillama de Goku”*
(o como se escriba) que con el poder manifiesto
de Dios. * Personaje de Dragon Ball “Z”
Para
redondear lo que le quiero compartir, le
diré que existen herramientas hoy
por hoy que no se habían visto en
toda la historia humana. Herramientas que
hoy dominan los llamados hijos de la generación
Z… ósea los chavos que hoy
tienen de 0 a 14 años. Estas son:
El Internet por supuesto, la electrónica,
la telemática, las telecomunicaciones,
la telefonía celular y satelital,
la ínter-culturización, la
globalización, la idiomatización
de géneros (Llamar a las cosas con
5 nombres, en 5 diferentes idiomas reales
o inventados), por mencionar algunas
Y
no creo que sea un problema de herramientas,
sino más bien del uso de las mismas
y la falta de uso de estas. Aunado a esto,
comentaré que existe un rompimiento
generacional contundente entre las generaciones
pasadas y estas; me refiero a la generación
“X”, “Y” y “Z”.
Una
generación en la Biblia se considera
de 40 años, por el tiempo de vida,
promedio de la misma. Y en esos 40 años,
se veían: epidemias, guerras, se
tenía familia y se forjaba un patrimonio.
Pasaban 35 años de vida y 5 años
dándole la estafeta a la siguiente
generación. Esto no cambió
hasta los años 50´s. donde
la generación de la postguerra empezó
una aceleración de vida, que trajo
todo un movimiento revolucionario en el
mundo entero.
Así
nacieron los Baby´s Bombers, los Rockeros,
los Hippies y los de la generación
“X”. Estos últimos son
los que hoy tienen entre 38 y 50 años.
Después nacieron los de la generación
“Y” (A la que pertenezco yo),
individuos que tenemos entre los 15 y los
37 años. Los de la generación
“Z” son pues los que hoy tienen
entre 0 y 14 años. Todos ellos tropicalizados
por países y segmentados por preferencias
de música, ocio y moda.
¿Pero
que tiene que ver esto de las letras? Mucho,
los sociólogos determinan necesidades
para cada segmento, de forma totalmente
distinta. Esto es que las generaciones se
aceleraron y hoy hay un cambio generacional
de 10 a 15 años, con la sorpresa
de que las generaciones conviven entre si,
pero sin saber nada la una de la otra, ya
que el promedio de vida que antes era de
45 años, hoy es de 80. Cuando usted
que tiene 30 años quiere hablar con
un de 16 años, usted le mirará
como un desadaptado que se perforó
la nariz y el le mirará como un vejete
amargoso que no agarra la onda.
Una
madre angustiada me pedía que hablara
con su hijo de 14 años porque sus
amigotes lo estaban pervirtiendo y ya no
quería ir a la iglesia; me acerqué
a el para platicar como amigo (vamos, lo
cargué cuando era niño). Entonces
al escucharle, este se sinceró y
me habló de sus preferencias de TV
hasta sus preferencias sexuales. Mientras
me daba santo y seña de su vida con
toda apertura y desinhibiciones, en mi mente
recordé a un predicador de la radio
que hablaba sobre los amigotes de los amigotes
y pensé: Este es uno de esos amigotes
de los amigotes.
La
madre, como todas las que conozco, piensan
que los malos son los hijos de la vecina,
pero la vecina también dice: los
amigotes de mi hijo lo están echando
a perder. La iglesia hoy se equivoca cuando
piensa que los malos son los del mundo y
los perversos están afuera queriendo
atacar a nuestros angelitos.
No
son los malos los de afuera, ni los de adentro;
sino más bien la falta de conocimiento
del problema. Además de orar, creo
que las armas las tenemos al alcance. Jesús
usó una barca, pero si hoy estuviera
físicamente aquí, de seguro
usaría Internet, (Por que es masivo
y no cuesta casi nada) y haría milagros
poderosos a periodistas en el centro de
las ciudades más pobladas del mundo;
claro, con la consigna de que no se lo dijeran
a nadie.
Hoy me encuentro a Líderes cristianos
retrogradas que se niegan a usar computadora,
que aun tiran las televisiones al río
porque son del diablo y que oran por que
Estados Unidos mate a todos los Irakíes.
Algunos ni siquiera saben quien es U-2 o
Linkin Park, no tienen un área de
ministración para homosexuales y
cocainómanos, mucho menos tienen
página de Internet. Estos usan frivolidades
populistas para excusarse, tales como: Nosotros
somos cristianos, a mi solo lo que el Señor
me dice, no está en la Biblia, no
debemos contaminarnos con el mundo, hay
que cuidar todo lo que se oye o ve…
frases que parecen decir santidad, pero
que en el fondo dicen: Pasividad, negligencia
y arrogancia. (…para que Satanás
no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues
no ignoramos sus maquinaciones 2 Co 2:11
- Pablo intercediendo para que no se perdiera
una alma, ojala no se nos pierda una generación)
Es
alarmante que los ingredientes académicos
de nuestras literaturas cristianas y la
predica de nuestros púlpitos no cuenten
con las señales necesarias para armar
a cada generación que hoy por hoy
co-existen en nuestras congregaciones, con
valores e ideas claras sobre lo que hoy
vivimos y los inminentes cambios que vendrán.
Nuestra
iglesia necesita un poco más de pragmatismo
y honestidad, para acercarse a ver a los
adolescentes que hoy tienen 12 a 16 años
y que claman ayuda. A ellos les gustaría
orar sin cesar, ayunar 21 días, comerse
la Biblia y ganar el mundo para Cristo.
Desean ser como sus ejemplos recientes,
pastores, músicos, maestros….
Pero no lo saben. Como sabrán si
no hay quien les enseñe, como oirán
si no hay quien les predique…en su
idioma por supuesto (Capishca?).
Yo
espero con ansia que el Señor venga,
pero antes, estaré escribiendo sobre
herramientas de mercadotecnia, ayuda al
desamparado y como reinventar los paradigmas
antiguos para adecuarlos a las nuevas generaciones,
a las que ya la palabra “hermano”
no les dice nada. Colocar estas grandes
verdades que se miran obsoletas y colocarlas
en los lugares preferentes de nuestros chiquillos.
Quiero
pedirle que por favor tenga mesas redondas
con adolescentes, conozca sus verdades,
chaté de pura casualidad en los cuartos
de adolescentes para que conozca sus dudas,
su idioma, su problemática.
Realice encuentros en restaurantes, parques
o canchas de fútbol… sería
mucho pedir que abriera un cuarto en una
sala pública de Chat para ministrar
a miles de adolescentes noctámbulos
que todos los días platican con desconocidos
de sus intimidades protegidos con un nick-name
secreto.
Mientras
usted y yo disertamos sobre si el Señor
viene antes o después de la gran
tribulación, si fumar es malo o además
es del diablo, condenando a los que se tatúan
o perforan el cuerpo, nuestros adolescentes
de la generación “Z”
se debaten entre si son homosexuales o bi-sexuales
y si esta bien usar condón o no,
si Dios los amará aunque sea un poco
o no le importa. Llenos de apatía
y resentimiento a una generación
de líderes que los rechazan y segregan
por: Su lenguaje, música, apariencia,
motivaciones y la forma que usan su tiempo
libre.
Si
como líderes no hacemos algo por
estos jóvenes, habremos perdido una
generación completa, como perdimos
a gran parte de la “X” y casi
en su totalidad a la “Y”; y
no me refiero a inconversos.
Que
no nos sorprenda que los amigotes de los
amigotes sean miembros de la iglesia…
Dios, ayúdanos.
Misael
Escorcia Reyes
misael.escorcia@hotmail.com
Nació en México, D.F. en 1970,
es Diseñador Gráfico con especialidad
en Mercadotecnia, es graduado del Calvary
Ministries Institute en El Carmen N.L. México.
Ha sido evangelista, pastor y maestro, conferencista
con una vasta experiencia en el manejo de
medios de comunicación y escritor
para periódicos y revistas de diversos
géneros.
Ha
sido gerente de ventas de diversas empresas
y consultor ejecutivo de BMC (Business Man
Consultans), ha participado en la logística
y organización de eventos masivos
tanto cristianos como seculares en México,
El Salvador y Nicaragua.
Perteneció
al departamento creativo de The Coca-Cola
Company en E.U. y ha sido Director de Mercadotecnia
de Solomon Entertainment, la segunda empresa
más importante de eventos en México.
Actualmente dirige Mercadotecnia Y. y Centenniel
Living, ambas empresas relacionadas con
el manejo de medios de comunicación
y comercialización de productos naturales.