Hemos
abierto el camino hasta esta importante pregunta:
¿Esperamos el siguiente avivamiento o entramos en
acción ahora? Obviamente, nunca debemos dejar
de evangelizar, porque nacimos para reproducir cuando
nacimos de nuevo. La evangelización debe ser
nuestro estilo de vida.'Mas el pueblo
que conoce a su Dios se esforzará y actuará.
Daniel 11.32
A través
de los años he tomado parte en muchos esfuerzos
evangelísticos en diferentes ciudades alrededor
de¡ mundo. Recuerdo que en el año 1971 fui,
acompañado de un pequeño equipo, puerta
por puerta visitando apartamentos de personas de bajos
recursos econ6micos. Al año siguiente, junto
a 1.200 personas, testifiqué en las calles
de Munich, Alemania. He coordinado esfuerzos evangelísticos
en pequeños pueblos norteamericanos y en grandes
ciudades latinoamericanas.
Me he unido
a otros en muchas y diferentes estrategias y métodos.
En una ocasi6n fui pare del equipo ejecutivo de la
Cruzada de Billy Graham para Los Angeles, y también
participé activamente en la iniciaci6n de ministerios
para los jóvenes y niños que se fugan
de sus casas, y para los refugiados políticos.
En todos estos esfuerzos he aprendido la importancia
crucial de la oraci6n y la guerra espiritual
A menos que
usted entienda la guerra espiritual bíblica
se sentirá frustrado, enojado, confundido e
ineficiente en su ministerio en la ciudad. Quizás
esté intentando coordinar conciertos cristianos,
plantar una iglesia 0 alcanzar a hombres de negocios.
El principio sigue siendo el mismo: Necesitamos atar
al hombre fuerte y ganar un lugar de autoridad sobre
Satanás antes que veamos el fruto completo
de nuestra labor.
Jesús
dijo: "Pero si yo por el Espíritu de Dios
echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a
vosotros el reino de Dios.
Porque ¿c6mo
puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte,
y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces
podrá saquear su casa" (Mateo 12:28-29).
Si no estamos
usando nuestras armas espirituales bíblicas,
estamos fallándoles a los que intentamos servir.
Una de mis
primeras experiencias con el poder de la oraci6n ocurri6
cuando predicaba en colegios secundarios canadienses
en el invierno de1973. En cada ciudad ganaba acceso
a los estudiantes por medio del club cristiano, y
usábamos entonces varias maneras ingeniosas
para atraer a la multitud y predicar el evangelio.
Tuvimos buenos resultados en todas las escuelas pero
una de ellas en Edmonton, Alberta, estaba en una categoría
única.
Cuando llegué
descubrí que todo el club cristiano había
estado ayunando y orando durante varios días
antes de la reunión.
El director
local de Desafío Juvenil, un ministro pentecostal,
había estado enseñándoles a los
estudiantes los principios de la oración.
Sentí
la presencia del Espíritu Santo tan pronto
llegué al lugar.
Ese día
el sal6n más grande de la escuela estaba repleto,
y Dios me dio poder para predicar como nunca antes.
Al llegar a cierto punto, un joven me abuche6 mofándose
de¡ evangelio, pero Dios llenó mi mente con
detalles de su vida. Le grité una lista de
sus pecados ocultos, hasta que finalmente sali6 de
la sala.
Terminé
el mensaje y los estudiantes no querían irse.
El sal6n qued6 lleno de pequeños grupos de
estudiantes que hacían preguntas serias sobre
Jesús. Era tiempo de regresar a clase, pero
los estudiantes hacían caso omiso del reloj.
Finalmente, el director tuvo que tocar la alarma
de fuego, desocupar el edificio, alinear a los estudiantes
en la nieve y hacerlos marchar a clase.
Me sentía
como Pablo en Efeso durante el alboroto de los fabricantes
de !dolos. Ver tales resultados era maravilloso. La
verdad es, sin embargo, que este avance sensacional
tenía poco que ver con mi predicación.
La dura tierra había sido arada por esos estudiantes
que habían ayunado y orado.
El mayor esfuerzo
de oraci6n que he visto fue el de Los Angeles durante
1983 y 1984. El esfuerzo durante las Olimpíadas
es la ilustración central de este libro, y
la estrategia de oraci6n y sus resultados constituyen
las historias más emocionantes.
Sabíamos
que la atenci6n del mundo estaría sobre nuestra
ciudad. Esperábamos a cientos de nobles de
visitantes extranjeros caminando por nuestras calles.
Esa sería una oportunidad única en la
vida para la iglesia norteamericana.
Gente de casi
todas las naciones de la tierra llegaría a
una ciudad con completa libertad religiosa, una ciudad
donde residían creyentes de por lo menos cien
culturas y grupos idiomáticos diferentes.
Finalmente,
más de mil seiscientas iglesias se unieron
en una coalición activa. Diez diferentes subcomités,
dedicados a toda forma concebible de evangelización,
nos dirigi6, pero todos nos unimos para orar.
Representantes
de más de treinta organizaciones se reunieron
en un culto de oraci6n e hicieron los planes para
el esfuerzo. A continuación, más de
doscientos pastores y líderes cristianos se
reunieron por tres días y noches de oraci6n
en el auditorio del Ejército de Salvad6n en
el Bulevar Hollywood. Redes de oraci6n fueron activadas
a lo largo de la naci6n y alrededor del mundo.
Un grupo de
mujeres de oraci6n compraron planos detallados de
la ciudad. Pasaron meses orando por los habitantes
de cada calle. Las congregaciones oraron. Las congregaciones
de muchas iglesias oraron juntas en conciertos de
oraci6n de toda la ciudad.
Hasta hubo
un tiempo de oración por Los Angeles en conferencia
internacional de oración en Corea con más
de trescientos intercesores presentes. La televisión,
las revistas y los periódicos contenían
entrevistas y artículos llamando a la oración
para gran cosecha. Lo más importante es que
los pastores de la ciudad comenzaron a reunirse cada
mes para orar en el predio de la ciudad olímpica.
Cuando el alcance
finalmente comenzó, la atmósfera espirituales
de la ciudad habla cambiado totalmente. El tiempo
de la cosecha había llegado. Los equipos daban
informes de que más de mil personas aceptaban
a Cristo todos los días. Recuerdo que enseñé,
sobre la evangelización a seiscientos nuevos
obreros reunidos en una iglesia de Long Beach. "El
poder de Satanás sobre la ciudad había
sido roto", les dije. "Por causa de toda
la oración, el Espíritu Santo está
obrando en la vida de la gente ahora mismo."
Durante el
receso entre dos sesiones de enseñanza, salí
para hacer una llamada y usé el teléfono
de un restaurante cercano. En esos veinte minutos,
a través de una serie de circunstancias notables,
pude llevar a Cristo a un ingeniero de Hughes Aircraft.
"Necesitaba encontrar a alguien hoy que conociera
a Dios", me dijo el hombre con lágrimas
en los ojos antes de despedirnos. Regresé a
la clase con una historia que aumentaría la
fe de mis alumnos en, cuanto a las posibilidades de
citas divinas similares. En los días siguientes
todos llevaron a alguien a Cristo.
Durante el
verano de 1984 los creyentes de Los Angel conocieron
brevemente la realidad de una ciudad libre de opresión
espiritual. El efecto sobre la ciudad fue una ilustración
maravillosa de lo que se puede lograr en los años
que vienen mientras continuamos en la batalla .Todo
en la vida de la ciudad fue afectado. La gente era
amable y alegre. Hasta los embotellamientos del tránsito
veraniego y la contaminación del aire dejaron
materializarse.
En vez del
esperado aumento en el crimen, el índice de
actos criminales en realidad bajó.
Uno de mis
amigos en el programa de capellanía de la academia
de policía visitó el depósito
de cadáveres poco después de este esfuerzo
evangelistico. El médico forense dijo que el
depósito recibía normalmente ente setenta
y ocho cuerpos por día incluyendo a muchas
víctimas de asesinato.
Mi amigo le
pregunto -¿Ha habido alguna vez un cambio radical
de estas estadística?
El forense
le respondió con la voz cargada de emoción:
- sí - dijo él -, durante las dos semanas
de los juegos olímpicos no hubo asesinatos.
El legado más
perdurable de este esfuerzo, y quizás el verdadero
objetivo de Dios, fue la unión de líderes
espirituales, diseminados por toda la ciudad, en un
ejército coordinado con metas comunes. En esta
unidad encontrarnos que teníamos nuevo poder
para hacer retroceder a las fuerzas de las tinieblas.
Gozamos de gran éxito en la evangelización.
Aprendimos a discernir los espíritus territoriales
que operaban sobre la ciudad y a romper su yugo mediante
la guerra espiritual.
Hay
dos pasos fundamentales en la guerra espiritual. Primero,
tenemos que discernir la naturaleza de la mentira
del enemigo.
Luego tenemos
que ejercer la autoridad de Jesús para frustrar
la actividad satánica.
La Biblia dice
que Satanás es como un león rugiente.
Hay, sin embargo, S6lo un león con verdadera
autoridad y es el León de Judá. " autoridad
de Satanás se hace realidad únicamente
cuando la gente sucumbe a la acusación y al
engaño. La Biblia dice que un día, sorprendidos,
veremos al adversario y diremos: "¿Es éste
aquel varón que hacía temblar la tierra,
que trastornaba los reinos?" (Isaías 14:16).
Será visto en la realidad de lo que es, pequeño
e impotente.
En cualquier
conflicto por una persona, una familia, una iglesia
o una ciudad, discernir la naturaleza de la mentira
del enemigo constituye la mitad de la batalla. Una
vez que se expone su engaño, vemos cómo
podemos aplicar las promesas específicas en
la Palabra de Dios que son la base de nuestra fe y
autoridad. Vernos a Jesús resistiendo al diablo
de esta manera durante su hora de tentación
en el desierto.
Aun cuando
intercedo por gente que abraza y cree en la mentira
del enemigo, tal como un musulmán devoto, yo
puedo ponerme en la brecha como guerrero de oración
y aislarlo de espíritus religiosos o cualquier
otra forma de opresión demoníaca.
Isaías
60 dice que las naciones de la tierra están
sumidas en densa oscuridad. ¿Se puede imaginar usted
una sala oscura llena de gente viendo un espectáculo
donde están presentes varios medios de comunicación,
gente que nunca ha experimentado otra cosa que la
oscuridad, y de pronto ven los efectos y las luces
de los medios de comunicación titilando frente
a ellos? Imagina usted entra a ese lugar, enciende
la luz y les pide a t presentes que se den
vuelta y observen el equipo re las luces y los efectos
especiales. Así es como tratamos Satanás
El es un operador
de efectos especiales, un ilusionista, un engañador,
el padre de mentiras.
El discernimiento
de la naturaleza de los principados operan en su ciudad
pudiera ser tan simple como pedirle a Dios que le
diga lo que está ocurriendo. Pero Dios quiere
también c usemos nuestra mente para razonar
en las cosas que él ya nos enseñado
y para aplicarlas. Génesis 22.17 dice: 'Tu
descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.'
En la Biblia,
las puertas de la ciudad representan el entrada, de
autoridad y de decisi6n. Está prometido que
aún las puertas del Hades no prevalecerán
contra la iglesia. En la sección examinaremos
la manera de discernir las puertas de nuestra ciudad.
Antes de intentar
reconstruir los muros de Jerusalén, Nehemías
examinó cuidadosamente el daño (Nehemías
2:13). También debemos ver el cuadro completo
antes de correr batalla. |