Cuáles
son los estudios más importantes que debes realizarte
para detectar a tiempo enfermedades que pueden tener consecuencias
graves para tu salud.
Examen
ginecológico general: Incluye
palpación de útero y ovarios a través
del abdomen con el fin de descubrir quistes, fibromas o
inflamaciones. Además, el especialista debe palpar
las mamas y efectuar el famoso "papanicolau".
Lo ideal es realizarlo una vez al año.
Autoexamen de piel: Teniendo en cuenta que el cáncer
de piel es el que más ha crecido en los últimos
tiempos, este examen es particularmente importante en mujeres
de piel blanca, con pecas y lunares. Se trata de advertir
cambios en la textura y coloración de la piel y en
el tamaño de los lunares.
Ecografía ginecológica: Es un estudio
de rutina destinado a evaluar el estado de los ovarios,
las trompas de Falopio y el útero. Se recomienda
cuando el examen ginecológico arroja alguna sospecha
o la paciente manifiesta pérdidas exageradas durante
la menstruación.
Chequeos hormonales: En caso de sobrepeso inexplicable,
pérdida de entusiasmo o aumento del volumen del cuello,
es necesario recurrir a una prueba de laboratorio para determinar
el funcionamiento de las hormonas ováricas o tiroideas.
En personas con predisposición a la hiper o hiposecreción
hormonal, los análisis se hacen dos veces por año
a partir de la detección del problema.
Control de la tensión arterial: Hasta hace
poco, los ataques de hipertensión eran típicos
del sexo masculino. Pero, con los cambios en los hábitos
de alimentación, el estrés y el cigarrillo,
las mujeres corren igual riesgo que los varones. Por lo
tanto, aquellas personas que registren antecedentes de familiares
hipertensos en su familia, deben hacerse un chequeo cada
seis meses.
Doppler en las venas: Se trata de una ecografía
de las venas. Con este estudio, los flebólogos pueden
detectar no sólo fallas circulatorias sino también
problemas más graves. Es un estudio primordial para
prevenir las formaciones de coágulos que pondrían
a las mujeres en riesgo de sufrir un ataque cerebral. En
caso de padecer trastornos circulatorios, el Doppler puede
hacerse una vez por año, a partir de los 25 años.
Mamografía: Este estudio se recomienda una
vez al año a partir de los 30. Sin embargo, en caso
de que la palpación indique la formación de
algún bulto sospechoso el especialista indicará
este examen de la mama a través de rayos X.
Afortunadamente hoy los rayos no son tan nocivos como hace
tiempo. En mujeres muy jóvenes, con poco espesor
en sus mamas, la opción es la ecografía mamaria.
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