“Si pues habéis resucitado
con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde està
Cristo sentado a la diestra de Dios, poned la mira en
las cosas de arriba y no en las de la tierra, porque habéis
muerto y vuestra vida està escondida con Cristo
en Dios. Cuando Cristo vuestra vida, se manifieste, entonces
vosotros tambièn serèis manifestados con
El en Gloria”. Colosenses 3:1-4
Desde que comenzamos una Nueva
Vida, debemos fijar nuestra visión en las cosas
que pertenecen al cielo, donde està Cristo sentado
a la diestra de Dios en el lugar de Poder y Honor.
Permite que el cielo llene tus
pensamientos, no pienses solo en las cosas de la tierra.
Pongamos la mira como el que apunta en tiro al blanco,
todo lo que hagas que sea enfocando al objetivo de tu
vida. La distracción hace que erremos al blanco.
Muchas veces nos permitimos distracciones
en las cosas pasajeras de la vida por ganar un poco mas
de dinero, por tener una mejor posición social,
por mostrar una mejor casa, por tener el mejor automóvil,
por aparentar, como si con ello estarìamos satisfaciendo
el objetivo de nuestra vida. No significa esto que Dios
no quiera estas cosas, pero sì que ellas no deben
ocupar el primer lugar.
Desde que creìmos en el
Señor, La Biblia dice que hemos muerto, y nuestra
vida està escondida con Cristo, o sea que cada
vez que vamos a hacer algo es Cristo quien lo hace, nuestros
deseos y ambiciones, deben estar sujetos a El, a lo que
sea su voluntad, que nosotros hagamos o digamos.
Esa serà la manera de agradarle,
dice en I Juan 3:22 que las respuestas a nuestras oraciones
estàn aseguradas “si buscamos Su Palabra
y hacemos las cosas que son agradables delante de El”.
Entonces veremos manifestarse a Jesús a travès
de los resultados de su accionar.
Su Gloria se manifiesta cuando
vemos que nuestra vida cambia, porque nuestras actitudes
y conductas estàn regidas por El. Entonces el fruto
del Espíritu se manifiesta y donde habìa
intolerancia, ahora hay paciencia y donde habìa
odio, ahora hay amor. Cuando otros vean el resultado,
cambiaràn y nosotros seremos parte de ese cambio.
¡Ayúdanos Señor
para que “Seamos manifestados en Cristo”.