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Belleza
asombrosa narra la travesía de Heather que va desde
la desesperación hasta la esperanza mientras se enfrenta
a un dolor que nadie debería experimentar. Las relaciones
se ven sometidas a demasiada presión y se arreglan;
las decisiones se imponen por la fuerza y son bien recibidas;
los temores surgen y se calman; la fe se ve amenazada y
aumenta. Heather y su esposo, Steve, hallaron la gracia
divina, cambiando su vacío por la plenitud de Dios.
No podemos menos
que maravillarnos ante la hermosura de este intercambio
que se produce entre las vidas de los hijos de Dios. Dios
está esperando derramar en abundancia su asombrosa
gracia sobre ti.
Luego de leer esta historia y de experimentar la profundidad
de su desesperación, es probable que te encuentres
cara a cara con la tuya propia. Las viejas heridas se pueden
abrir y no sabes adónde recurrir. Dios creó
dentro de ti un anhelo de entrar en la restauración
que ofrece a través de Jesucristo, pero es probable
que no sepas exactamente cómo entrar en esta dimensión.
Se necesita un increíble valor para buscar la sanidad,
pero Dios no te dejará para que te enfrentes a esta
tarea solo. Romanos 5:17 dice que “La abundancia de
la gracia nos restaura”.
Abundancia. El alcance de la plenitud de Dios con la cual
Él provee para nosotros es ilimitado. “MI Dios,
pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus
riquezas en gloria en Cristo Jesús” Filipenses
4:19.
He aquí
un resumen de la historia:
“Apaga la luz”, le dijo Heather a su marido
en voz baja y somnolienta. Cuando la habitación quedó
a oscuras, abrió los ojos y espió entre las
mantas. El hombre que se encontraba de pie en su dormitorio
no era Steve.
Al ser violada en su propio hogar, el terror de Heather
fue más allá de su propia seguridad: ¿Sus
hijos estarían durmiendo profundamente en la habitación
contigua o acaso su silencio significaba algo más?
¿Su esposo la salvaría o tendría que
enfrentarse al mismo cuchillo que tenía frente a
sí? Además la agonía de Heather no
terminó cuando el violador se fue. Contra todas las
posibilidades, quedó embarazada como resultado de
la violación.
¿Acaso ella
y su esposo podrían seguir unidos al enfrentarse
a la tiranía de la elección que tenían
por delante?
¿Podrían soportar la presión de la
ansiedad mientras esperaban los resultados de la pruebas
de HIV?
Steve sugiere que Heather se haga un aborto y, en su desesperación,
ella consiente, pero la intervención del pastor de
ambos, Mark, les ayuda a comprender la situación
y llevar adelante el embarazo hasta su punto final.
La fe es una travesía,
pero hay momentos cruciales a lo largo del camino en los
que la verdad impulsa a una persona de un estado a otro.
Yo puedo nombrar varios momentos cruciales en mi vida. Para
Heather, uno de esos momentos fue cuando nació su
hija. “Los siguientes quince minutos de mi vida estuvieron
llenos de risa y lágrimas, mientras mi esposo y yo
contemplábamos el milagro que se desarrollaba delante
de nuestros ojos...” “¡Una niña!”,
exclamó Steve en medio de las lágrimas. “Steve,
muchísimas gracias por ser un padre tan bueno para
ella”, le dice Heather a su esposo. La respuesta de
Steve revela su corazón cambiado: “s mi niña”
¿qué otra cosa podría hacer?”
Steve pasó de desear abortar a la niña a abrazarla
como suya propia.
Heather decidió
contarle a otros su experiencia traumática. Aunque
hubo momentos en los que lamentó esa decisión
se sanó más rápidamente gracias a ella.
Heather no quería que todos pensaran en ella como
“una muchacha que fue violada” Steve y Heather
pusieron su amor en acción ayudando al vecindario.
Algunas veces, Dios nos llama a amarnos los unos a los otros
en maneras que no son fáciles ni convenientes.
Dios llevó a Heather a lo largo del circulo completo.
Ahora se encuentra ministrando a otros que han recibido
heridas profundas. No importa cuánto te hayan herido,
Dios te ama incondicionalmente. ¿Cómo cambiaría
tu vida si este amor echara raíces en tu corazón?
Procreador:
Es extraño que lo recuerde.
Usted, cuyo rostro jamás ví,
Cuyas palabras apenas comprendí.
Su vida se cruzó con la mía
un mero momento…
Es solo la
primera estrofa de un poema escrito por Heather, donde la
belleza conocida se convierte en asombrosa.
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