| ¿Cómo
puedo mejorar mi problemático matrimonio?
¿Cómo podemos tener una relación mas
satisfactoria?
Continua . . .
EVITE
ESTAS TRAMPAS DEL COMPORTAMIENTO
Ahora, vamos a considerar
algunas de las trampas más frecuentes en que caen
las parejas, así como lo que se puede hacer al respecto.
1.- Visión
del túnel. Esta trampa es mortal. Es limitante.
Uno se concentra en los detalles de un minuto como en las
bases de la perspectiva de todo un evento o situación.
Regresa de lo que lo que se suponía que iba a ser
una salida romántica de un fin de semana y dice:
<<Reñimos todo el tiempo>>. Pero, ¿es
realmente cierto? Ponga las riñas en Contexto y probablemente
estará dispuesta a decir: <<Sí, reñimos,
pero no todo el tiempo>>. ¡Extienda su visión!
Y permítale a su esposo saber que usted reconoce
lo positivo.
2.- Enfoque
negativo. Este <<asesino>> es también
muy limitante. Sólo presta atención a los
comentarios negativos y críticos de su esposo. Cuando
se hacen declaraciones positivas, las ignora o las percibe
mal. Por alguna razón, los comentarios de apoyo,
los que son cariñosos y de buen ánimo no se
registran por las veces que su esposo a sido negativo o
crítico. Usted da crédito a esas veces y las
utiliza como un borrador gigante. Pero puede optar por reconocer,
reforzar y alargar las positivas.
3.- Personificación.
En esta trampa usted, arbitrariamente, decide que
su esposo esta tratando de herirla, aun cuando no tenga
evidencias. Quizás este es el momento de tomar toda
la responsabilidad por la manera en que se está sintiendo.
¿Ha dicho alguna vez: <<Me siento dolida pero
se que no es tu intención?>>. << ¿Me
lo podrías compartir de manera diferente?>>
Probar este método no puede lastimar.
4.- Demasiada
generalización. Esta es una buena manera
de crear el caos en el matrimonio. Todo lo que hay que hacer
es tomar uno o dos incidentes y concluir que el comportamiento
de su esposo en esos momentos es la manera en que por lo
general se comporta. Tales excesos de generalizaciones son
típicas de expresiones como:<<El siempre me
critica>>. En lugar de eso, podría optar por
sacar una explicación razonable, tal como: <<No
siempre me critica. Muchas veces me hace pensar, y cuando
me critica frecuentemente está en lo cierto y puedo
aprender de él>>. Quizás le ayudará
si pone en practica estos pasajes: Proverbios 25:12 y 28:13.
5.- Pensamiento
a color. El pensamiento “a color” en
verdad se limita al blanco y al negro. Las personas perfeccionistas
son buenas en este tipo de pensamiento. O ve los eventos
en el matrimonio y los comportamientos del esposo como positivos
o como negativos –no hay términos medios. Cuando
la realización de su esposo no es perfecta (aunque
pueda ser buena) lo ve como un fracaso total. Sus expectativas
son rígidas y él no puede tener un error porque
entonces usted niega todo lo positivo. Si usted ha practicado
este tipo de <<trampa>>, haga la prueba de darle
crédito en sus comportamientos positivos y preste
menos atención a los negativos, le ayudará
a aceptar su humanidad tanto como la suya.
6.- Ampliación.
Esto es mirar a la pareja o a cierta situación
a través de una lente distorsionada. También
es llamado exageración. Puede decirle a su esposo:
<<No puedo manejar tu rudeza y nunca cambiarás>>.
Usted tiende a ver los problemas sin solución y también
catastróficos. ¿Qué pasaría
si opta por reconocer las dificultades pero después
se remite a las soluciones?
¿Por qué
no traduce sus deseos a solicitudes positivas y comienza
a creer que a veces la otra persona la escuchará
y le responderá? Esto funciona mejor.
7.- Expectativas
negativas. Esta trampa trabaja en su contra en
más de una forma. Simplemente supone que su esposo
va a responder o a comportarse de una forma negativa. Espera
lo peor de él y ve sus respuestas a través
de este filtro. ¡Y naturalmente lo descubre! El pesimismo
matiza sus expectativas por lo que no termina decepcionada.
Pero si se volviera vulnerable y esperara lo mejor de su
esposo, quizás su confianza en él podría
ayudarle a él a responder diferente. Las escrituras
hablan sobre esta idea. Es llamada ÁNIMO. Y si su
pareja estaba respondiendo de manera positiva, ¿cómo
podría estar comportándose usted? Quizás
esto sea lo que haga la diferencia.
8.- Etiquetas.
Parece que vivimos por ellas –aunque lamentablemente
la mayoría de las etiquetas en el matrimonio son
negativas. La etiqueta negativa en el comportamiento o en
las cualidades de la pareja parece marcarla para siempre.
Etiquetas tales como: <<volubles>>, <<informal>>
o <<derrochador>> hacen pensar que nunca cambiará.
Él, al final de cuentas, está encarcelado
por las etiquetas. ¿Por qué no evaluar las
cualidades que tiene, identificando a ambas, las positivas
y las negativas? Puede no gustarle lo que él dice
o hace, pero su comportamiento ¡no lo hace voluble
o informal! ¡De le la oportunidad de ser diferente!
9.- Los sentimientos
no son realidades. Muy a menudo llegamos a la conclusión
que si tenemos un sentimiento fuerte acerca de algún
problema de nosotros mismos o con nuestra pareja, entonces
es real. Añadimos de paso una declaración
de realidad acerca de nuestros sentimientos tal como: <<Me
siento rechazada. Mi esposo trata de hacerme sentir así
a propósito>>. Los sentimientos son importantes
y necesitan ser expresados, pero no podemos sacar conclusiones
sobre ellos. Necesitamos recordar que somos responsables
de nuestros sentimientos a pesar de la forma en que se comporte
nuestra pareja.
10.- Lectores
de mentes. No existen, ni en un pequeño
cuarto débilmente alumbrado con un incienso encendido.
Desafortunadamente, todos tendemos a ocuparnos en la lectura
de la mente ajena de vez en cuando, y especialmente en el
matrimonio. A menudo creemos que sabemos lo que nuestra
pareja cree, lo que está pensando y lo que hará
en cualquier situación dada. Y basamos nuestras respuestas,
acciones y sentimientos en este <<conocimiento>>
privado que decimos poseer.
El problema es que
nadie tiene la habilidad de ser un <<lector de mente>>.
Si la tuviera, entonces podría ser rico. Basando
nuestras percepciones en lo que ha sido una persona en el
pasado, la condenamos a una vida de monotonía, con
pocas posibilidades de cambio. Escuche a su esposo con los
ojos y con los oídos y con la esperanza de que puede
llegar a descubrir algo nuevo, algo que nunca se imaginó.
11.- Pensamiento
moralista. Esta es una forma coercitiva de intentar
controlar al esposo. Es reflejada en palabras como:<<Debes…>>,
o <<tienes que…>>, o <<Lo que tienes
que hacer…>>. Esta es la creencia de que usted
sabe lo que es correcto para sí misma y para él
también. Pero esto no podrá trabajar. No cambiará
a su esposo ni lo acercará a usted. Es más,
lo alejará. Esta bien hacer declaraciones de prioridades;
a veces todos preferimos respuestas y comportamientos diferentes
de nuestras parejas, pero ellos son los únicos que
deciden lo que van a responder.
12.- Perspectiva
negativa. Uno de los rasgos más destructivos
en la relación marital e incluso en los encuentros
amorosos es una perspectiva negativa. A menudo escucho negativismo
en la consejería. Una aconsejada vino a mi en la
oficina y todo lo que podía ver en la relación
eran los problemas y los veía negativamente. Un pequeño
enojo durante el día desataba la cinta de la memoria
negativa. Si la noche había sido buena y su esposo
mencionaba un problema, esto negaba todo lo positivo del
día.
El cambio ocurrirá
solo cuando una persona decida enfocarse en lo positivo
y edificar sobre ello. Lo negativo podía ser percibido
también como un desafío y una oportunidad,
¿no cree? Pero después de todo, esa es su
opción.
¿Captó
el mensaje de estas sugerencias? Todo comienza en su pensamiento.
Elimine lo negativo y concéntrese en lo positivo.
Esta es la base.
|